
Nuestra Historia
Casi un siglo de tradición artesanal
En 1927 Don Salvador Galindo y su esposa Doña Josefina Rodríguez fundaron la empresa de Barquillos y Obleas, Barquillos Galindo. Desde entonces, generación tras generación hemos mantenido la tradición familiar para elaborar con los mejores cuidados e ingredientes seleccionados, el mejor barquillo, conservando la misma calidad y el mismo espíritu que nuestros fundadores.

Los inicios
Don Salvador Galindo y su familia fundan la fábrica de tapones de corcho y fabricación de barquillos "Salvador Galindo" situada en la céntrica calle Cordeleria, en Palma.

Primer relevo generacional
La segunda generación toma las riendas. Salvador Galindo, hijo mayor del fundador, continúa con el legado familiar. La fábrica se traslada a la calle Antoni Ribas donde se encuentra actualmente el obrador.

Segundo relevo generacional e industrialización
Nieves Galindo, hija de Salvador Galindo, hereda la fábrica donde ya solo se fabrican barquillos, y junto a su hijo Juan B. Lillo incorporan nueva maquinaria sin perder la esencia artesanal liderando así la transformación del pequeño obrador en una fábrica capaz de abastecer toda la isla.

Tercer relevo generacional y modernización
Juan B. Lillo amplía la gama de productos, adaptándolos a las grandes superficies.

Renovación de imagen
Rediseñamos nuestra imagen corporativa adaptándola a las nuevas tendencias. Seguimos añadiendo productos como el barquillo sin azúcar y el abanico relleno de chocolate con avellanas.
Digitalización
Iniciamos nuestra presencia en Internet con una página web y un perfil en Facebook para acercarnos a nuestros clientes y compartir nuestro día a día.

El legado continúa
Casi un siglo después, seguimos elaborando nuestros barquillos con la misma pasión y dedicación que Don Salvador Galindo en 1927, junto a la futura generación, Neus Lillo, hija de Juan B. Lillo, que ya forma parte activa del proyecto familiar.